Cómo funciona el método Verbomatico
Verbomatico parte de una idea: recuerdas las palabras que encontraste dentro de una frase que te importaba. Esta guía explica exactamente cómo es una sesión y por qué cada pieza está donde está.
Última actualización: 2026-08-17
Empieza por una canción que ya te gusta
Un curso de idiomas empieza por un temario. Verbomatico empieza por una canción, y la canción se convierte en el temario: su vocabulario, sus tiempos verbales, sus expresiones, su registro. Parece una diferencia menor y no lo es. Si las listas de vocabulario fallan no es porque estén mal, sino porque nadie quiere leerlas dos veces, y la segunda lectura es donde se aprende.
El catálogo abarca varios idiomas y va de 1947 a 2026, y sigue creciendo. Eliges una canción. A partir de ahí todo lo que se te pregunta sale de esa canción, así que la repetición no te cuesta nada: ibas a volver a escucharla de todos modos.
El catálogo ahora mismo
- Idiomas de las canciones
- 7
- Entradas de estudio
- 8499
- Niveles cubiertos
- A1–C2
Cinco secciones de estudio por canción
Cada carta se divide en cinco secciones con puntuación independiente, para que veas en qué parte del idioma flojeas y no solo un número global:
- Vocabulario — las palabras que la canción usa de verdad, con significado, sinónimo y antónimo en lugar de una sola traducción.
- Verbos — los tiempos en los que está escrita la canción y qué cambia al cambiar la persona o el momento.
- Gramática — preguntas variadas construidas con el resto de la letra: concordancia, preposiciones, orden de palabras, artículos.
- Expresiones — las frases hechas y los modismos, la parte que el diccionario suele esconder.
- Comprensión — qué está diciendo la canción, que es una destreza distinta de saber qué significa cada palabra.
Cada pregunta está escrita para esa canción concreta y revisada por una persona antes de publicarse. No hay relleno genérico repetido en todas las cartas.
Cuatro rondas de velocidad
Leer una palabra una vez te enseña a reconocerla. Producirla con el reloj en contra es lo que la deja disponible cuando hablas. Velocidad es la segunda capa: rondas cronometradas en las que tocas la traducción correcta antes de que se acabe el tiempo. Empieza en seis segundos por palabra y se aprieta hasta dos y medio. Tienes tres vidas y la racha multiplica lo que ganas. Son cuatro:
- Vocabulario — las palabras centrales de la canción.
- Adjetivos — las palabras que describen, por separado: la forma más rápida de dejar de sonar plano en otro idioma.
- Combos — bloques de dos a cuatro palabras tal y como los dice la canción, porque quien habla con soltura guarda el idioma en bloques, no palabra a palabra.
- Expresiones — los modismos, cortados en trozos cortos que de verdad puedes reutilizar.
Entre esas cuatro rondas el catálogo suma ahora mismo 8499 entradas de estudio distintas, cada una traducida a los demás idiomas de la app.
Puntuación, dominio y tu nivel
Cada partida actualiza la puntuación de esa carta en esa sección. Una carta trabajada vale más, como registro de estudio y dentro de la economía del juego: las cartas se venden y se intercambian, y el precio sigue a la puntuación. Las monedas salen de jugar y sirven para comprar canciones nuevas, así que el progreso alimenta al progreso.
Tu nivel no es algo que declares al registrarte. Se calcula como el grado MCER medio de las diez cartas que más dominas, así que se mueve según se mueve tu colección, y aparece en tu perfil.
Jugar contra otras personas
Los duelos son seis preguntas cara a cara con doce segundos cada una. Las batallas duran cinco rondas. La guerra es por turnos y quien gana se lleva una carta del rival. Nada de esto enseña algo que no enseñen las secciones en solitario: su trabajo es que abras la app un día en el que no habrías estudiado, y eso, a lo largo de un mes, vale más que cualquier ejercicio ingenioso.
Lo que deliberadamente no hacemos
No publicamos letras ni audio. Las letras nunca se muestran en la app y la reproducción va a YouTube o Spotify; títulos, letras y grabaciones son de sus propietarios. Nuestro material de estudio es original y, cuando un fragmento de la canción tiene que aparecer, se queda en unas pocas palabras. Esa restricción dio forma al producto: por eso los Combos son bloques cortos y no versos enteros.
Una sesión de quince minutos
Si quieres una rutina que funcione, esta es la que propondríamos:
- Mira el vídeo una vez sin hacer nada más. Solo escuchar.
- Juega las cinco secciones de la carta. Cuenta con fallar en Expresiones: para eso está.
- Haz una ronda de velocidad. Adjetivos o Combos si el vocabulario ya te resulta cómodo.
- Termina con un duelo contra alguien que esté con la misma canción.
Hazlo con una canción hasta que su puntuación deje de subir, y entonces pasa a la siguiente. Diez canciones bien hechas te enseñarán más que cien abiertas una vez.
Pruébalo con una canción real
Elige cualquier canción del catálogo y juega: la primera no necesita cuenta.