Nessun Dorma
de Andrea Bocelli
Cómo estudiar esta canción
Aprender «Nessun Dorma» son 40 entradas de nivel B1+: 19 palabras en italiano, 4 adjetivos y 17 formas verbales, todas sacadas de lo que dice la canción. Repasa primero el glosario: principessa, stanza y stelle son las palabras en las que más te vas a apoyar. Esta canción se apoya en los verbos: 17 formas distintas frente a 4 adjetivos, así que el trabajo está en la conjugación. A este nivel ya te sonará parte de la lista; el resto es justo lo que cierra el hueco.
Las palabras de esta canción, en varios idiomas
Todas las palabras de abajo salen de esta canción y las hemos traducido nosotros. Aquí no hay letra: son las palabras sueltas que necesitas para seguirla.
Vocabulario
| IT | EN | ES | FR | PT | NL | DE |
|---|---|---|---|---|---|---|
| principessa | princess | princesa | princesse | princesa |
Qué te enseña esta canción
Nivel · B1+
- Palabras de vocabulario
- 19
- Adjetivos
- 4
- Combos
- 14
- Expresiones
- 7
- Formas verbales
- 17
- Preguntas del quiz
- 35
Contexto
Sobre la canción
«Nessun dorma», «Que nadie duerma», es un aria para tenor de «Turandot», la última ópera de Giacomo Puccini, con libreto de Giuseppe Adami y Renato Simoni basado en una obra de teatro de 1762 del escritor veneciano Carlo Gozzi. Esta carta sigue la versión que Andrea Bocelli grabó en 1995 para «Viaggio italiano», su tercer álbum de estudio y el primero que dedicó por entero al repertorio clásico. El aria abre el disco, y Bocelli la canta con la Orquesta Sinfónica de la Radio de Moscú dirigida por el director ruso Vladímir Fedoséyev.
La ópera transcurre en Pekín, en un pasado legendario. La princesa Turandot ha jurado casarse solo con un hombre de sangre real que resuelva tres enigmas, y todo pretendiente que falla es ejecutado. Un príncipe desconocido, Calaf, acierta los tres. Cuando la princesa le suplica que la libere de su promesa, él le ofrece una salida: si descubre su nombre antes del amanecer, aceptará la muerte; si no, tendrá que casarse con él. Turandot responde con un decreto: esa noche nadie en la ciudad podrá dormir hasta que se sepa quién es el extranjero.
El aria abre el tercer acto. Calaf está solo en los jardines del palacio, de noche, mientras los heraldos repiten la orden por las calles. Él retoma sus palabras y las convierte en una reflexión sobre la princesa, que también está despierta en sus aposentos, mirando el cielo. Su secreto, dice, está a salvo: solo revelará quién es cuando llegue el día, y está seguro de que un beso derretirá su frialdad. Fuera de escena, un coro de mujeres se lamenta de que todos pagarán con la vida si el nombre sigue sin conocerse. Después el tenor pide que la oscuridad termine y que los astros se apaguen, y cierra con la palabra «vincerò», «venceré», que ha llevado el aria mucho más allá del teatro de ópera.
Musicalmente es una pieza breve, de unos tres minutos, construida sobre una sola melodía larga que crece cada vez que vuelve. Su última frase sube hasta un si agudo, que los tenores suelen sostener mucho rato antes de terminar en un la todavía más largo. La Wikipedia inglesa señala que la partitura de Puccini no pide en realidad esas notas sostenidas: son una tradición de los intérpretes. La grabación de Bocelli las mantiene, y ese clímax es el momento que más recuerda el público.
Para quien aprende italiano, el texto es una lección compacta de la lengua poética de la ópera. Usa el presente de subjuntivo para dar una orden a una tercera persona (el propio título significa «que nadie duerma»), una serie de futuros simples para lo que traerá el amanecer, imperativos en singular y en plural dirigidos a la noche y a las estrellas, y las formas verbales acortadas típicas de los libretos, donde una palabra pierde su vocal final para encajar en la música. Muestra además el vocativo «o» delante de un sustantivo, propio del italiano formal y poético, y una vieja exclamación de pena que hoy se usa casi siempre en broma.