Pero a tu lado
de Los Secretos
Cómo estudiar esta canción
«Pero a tu lado» trae 15 palabras en español, 5 adjetivos y 17 formas verbales: 37 entradas de estudio en total, de nivel A2-. El glosario es por donde empezar: cenizas, árbol y fruto son las palabras clave de la canción. Esta canción se apoya en los verbos: 17 formas distintas frente a 5 adjetivos, así que el trabajo está en la conjugación. A este nivel el objetivo es reconocer: oyes la palabra, la sitúas y sigues.
Las palabras de esta canción, en varios idiomas
Todas las palabras de abajo salen de esta canción y las hemos traducido nosotros. Aquí no hay letra: son las palabras sueltas que necesitas para seguirla.
Vocabulario
| ES | EN | IT | FR | PT | NL | DE |
|---|---|---|---|---|---|---|
| cenizas | ashes | ceneri | cendres | cinzas |
Qué te enseña esta canción
Nivel · A2-
- Palabras de vocabulario
- 15
- Adjetivos
- 5
- Combos
- 8
- Expresiones
- 10
- Formas verbales
- 17
- Preguntas del quiz
- 35
Contexto
Sobre la canción
Los Secretos nacieron en Madrid en 1978, cuando un grupo de adolescentes que tocaba junto bajo el nombre de Tos decidió convertir la afición de los fines de semana en una banda de verdad. En el centro estaban los tres hermanos Urquijo —Álvaro, Enrique y Javier— y su amigo José Enrique Cano, al que todos llamaban Canito. En la Nochevieja de 1979 Canito murió en un accidente de tráfico y los que quedaron siguieron adelante con otro nombre. Lo que vino después los colocó entre los grupos esenciales de la movida madrileña, la explosión cultural que sacudió las ciudades españolas a principios de los ochenta, aunque Los Secretos nunca encajaron del todo en la cara más ruidosa e irónica de aquel movimiento: su marca era la melancolía cantada sin adornos, sobre guitarras limpias y melodías sin prisa.
«Pero a tu lado» pertenece a «Dos caras distintas», el noveno álbum de estudio de la banda, publicado en 1995 por el sello madrileño DRO. Para ese disco el grupo salió de su entorno habitual y viajó al Reino Unido, donde lo produjo el veterano Mike Vernon, un nombre ligado a una larguísima lista de grabaciones del blues británico. Dos músicos de sesión los acompañaron en el estudio, el bajista Gordon Edwards y el batería Kevin Wilkinson, y el resultado es un álbum cálido y orgánico de trece canciones que dura algo menos de cuarenta y siete minutos. De él se extrajeron tres sencillos: el que da título al disco, «Menos decir adiós» y este. «Dos caras distintas» acabó siendo el último álbum que Enrique Urquijo grabó con la banda.
La canción la escribió Enrique Urquijo y dura unos tres minutos y diecisiete segundos. Su origen es poco corriente para una canción de amor: la escribió para su hija María, que acababa de nacer, y la banda siempre la ha presentado como una canción de esperanza, la promesa de una vida nueva junto a ella y la intención de dejar atrás las adicciones que lo perseguían desde hacía años. Aquella intención no se cumplió. Enrique Urquijo murió el 17 de noviembre de 1999, a los treinta y nueve años, por una sobredosis de heroína, y desde entonces la canción se escucha en España más como una despedida que como una nana. Su hermano Álvaro pasó al frente del grupo y la banda ha seguido en activo.
Lo que la letra describe es una resurrección. El que canta habla de haber muerto y haber vuelto, de unas cenizas de las que ha crecido un árbol que ya ha dado fruto, de haber destruido todos los poemas que había escrito sobre la tristeza y el dolor. Dice que ya no corre detrás de los sueños que están rotos: los ha recosido, y el hilo lo sacó de los ojos de la otra persona. Le canta con acordes que todavía nadie ha inventado. El estribillo es un pequeño intercambio de favores que dobla el tiempo sobre sí mismo: pide ayuda ahora y responde, por adelantado, que para entonces ya habrá devuelto el favor. El deseo es otra vida y otro mundo, pero siempre junto a la misma persona, que es de donde sale el título.