Mensch
de Herbert Grönemeyer
Cómo estudiar esta canción
Aprender «Mensch» son 65 entradas de nivel B1+: 20 palabras en alemán, 16 adjetivos y 29 formas verbales, todas sacadas de lo que dice la canción. Empieza por el glosario: Mensch, Ebbe y Flut aparecen una y otra vez, así que son las primeras que conviene saber. Es muy descriptiva: 16 adjetivos junto a 20 palabras corrientes, así que espera color más que acción. A este nivel ya te sonará parte de la lista; el resto es justo lo que cierra el hueco.
Las palabras de esta canción, en varios idiomas
Todas las palabras de abajo salen de esta canción y las hemos traducido nosotros. Aquí no hay letra: son las palabras sueltas que necesitas para seguirla.
Vocabulario
| DE | EN | ES | IT | FR | PT | NL |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Mensch | human being, person (der) | ser humano, persona (der) | essere umano, persona (der) |
Qué te enseña esta canción
Nivel · B1+
- Palabras de vocabulario
- 20
- Adjetivos
- 16
- Combos
- 6
- Expresiones
- 10
- Formas verbales
- 29
- Preguntas del quiz
- 35
Contexto
Sobre la canción
«Mensch» es la canción que da título al álbum que Herbert Grönemeyer publicó el 30 de agosto de 2002, y es la que lo convirtió, a los cuarenta y seis años, en el artista que más discos ha vendido en Alemania. El sencillo había salido unas semanas antes, el 5 de agosto de 2002, en su propio sello, Grönland Records. La letra y la música son suyas, como en casi toda su carrera. La palabra alemana «Mensch» significa ser humano, persona de cualquier sexo, por oposición a un animal o a un dios; es además lo que dice un alemán en voz alta cuando algo lo sorprende, más o menos como un «madre mía». La canción usa la palabra en el primer sentido y construye todo lo demás a su alrededor.
Grönemeyer no era un recién llegado. Nacido en Gotinga en 1956 y criado en Bochum, empezó como pianista y compositor de la casa en el Schauspielhaus Bochum, actuó en «Das Boot» de Wolfgang Petersen en 1981 y después levantó una carrera discográfica cuyo quinto álbum, «4630 Bochum», de 1984, sigue siendo uno de los discos más vendidos de la historia de Alemania. A finales de los noventa era ya una figura asentada, no una promesa, y «Mensch» llegó después de cuatro años de silencio.
Esos cuatro años están documentados y son la razón de que el disco suene como suena. A principios de 1998 Grönemeyer se mudó a Londres con su familia. En noviembre de ese año murió su hermano mayor Wilhelm, el día 1, a los cuarenta y cuatro años, y murió su mujer, la actriz Anna Henkel-Grönemeyer, en Londres, el día 5, a los cuarenta y cinco. Las dos muertes fueron por cáncer. La pareja estaba junta desde 1978, se había casado en 1993 y tenía dos hijos. Según lo que él mismo ha contado, recogido por la prensa alemana y resumido en las obras de consulta habituales, necesitó más de un año para volver a trabajar como músico. Del álbum que salió de aquel periodo dice su autor que le sirvió para elaborar la pérdida, y la mayoría de sus once canciones tratan del duelo de una forma u otra. Otros temas del mismo disco, «Der Weg» y «Unbewohnt», hablan de manera más directa de su mujer y de la depresión posterior; «Mensch» es el que mira hacia fuera.
Lo que la canción hace, en realidad, es definir su propio título. A lo largo de una cadena larga de oraciones subordinadas va enumerando lo que hace una persona —olvida, reprime, se entusiasma, advierte, cuenta, se equivoca, lucha, espera, ama, se compadece, perdona, ríe, vive— y afirma que eso es lo que la palabra significa. Cada vez que la lista se agota, el estribillo se cierra con una frase de dos palabras dirigida a alguien que no está. La canción no dice nunca quién es esa persona, no explica nada y no levanta la voz. Las estrofas ponen el escenario con imágenes, no con afirmaciones: las mareas que se van y vuelven, una playa, los sueños levantados sobre arena, un cielo que se ha despejado, unas facturas domésticas sin pagar porque ya nada de eso importa, y una petición a la persona ausente de una parte de su paz y de una palabra antes que de su amor. La distancia entre la lista celebratoria y el verso final es la canción entera, y Grönemeyer deja que la recorra quien escucha.