Estoy Aquí
de Shakira
Cómo estudiar esta canción
Aprender «Estoy Aquí» son 58 entradas de nivel A2: 22 palabras en español, 4 adjetivos y 32 formas verbales, todas sacadas de lo que dice la canción. Empieza por años, cara y cartas: con esas, la mayoría de los versos dejan de ser adivinanza. Esta canción se apoya en los verbos: 32 formas distintas frente a 4 adjetivos, así que el trabajo está en la conjugación. A este nivel el objetivo es reconocer: oyes la palabra, la sitúas y sigues.
Las palabras de esta canción, en varios idiomas
Todas las palabras de abajo salen de esta canción y las hemos traducido nosotros. Aquí no hay letra: son las palabras sueltas que necesitas para seguirla.
Vocabulario
| ES | EN | IT | FR | PT | NL | DE |
|---|---|---|---|---|---|---|
| años | years | anni | années | anos |
Qué te enseña esta canción
Nivel · A2
- Palabras de vocabulario
- 22
- Adjetivos
- 4
- Combos
- 10
- Expresiones
- 10
- Formas verbales
- 32
- Preguntas del quiz
- 35
Contexto
Sobre la canción
A mediados de 1995 Shakira tenía dieciocho años y, para la industria, ya era una decepción. Dos discos grabados siendo adolescente en Colombia habían pasado sin dejar huella fuera del país, y la discográfica estaba cerca de darla por amortizada.
Lo que cambió fue una decisión sobre la autoría: se sentó a componer con el músico y productor colombiano Luis Fernando Ochoa y se quedó con el control de la letra, las melodías y el tono.
La primera canción que salió de esa sociedad fue esta, publicada como sencillo el 29 de agosto de 1995 y convertida después en la carta de presentación de Pies Descalzos, el álbum que apareció el 6 de octubre de ese mismo año con Sony Music Colombia.
La canción se levanta sobre una situación mínima y perfectamente reconocible. Alguien se ha ido.
Quien se queda sigue en las mismas habitaciones, rodeada de los objetos corrientes que deja cualquier relación —fotografías, cuadernos, cartas, las pruebas acumuladas de una vida compartida— y no consigue que nada de eso signifique otra cosa.
En lugar de buscar la declaración grandilocuente, la letra vuelve una y otra vez al hecho llano de estar: sigue ahí, sigue queriendo, mientras el tiempo se niega a hacer su trabajo de borrar.
Su acierto, y la razón por la que ha sobrevivido a mil canciones de ruptura mejor producidas, es la contención. Es una canción sobre no haber pasado página, cantada por alguien lo bastante lúcida como para saberlo.
Musicalmente está donde siempre estuvo su obra temprana: pop latino con el empuje rítmico del rock, guitarra acústica bajo una voz que dobla las notas en vez de limitarse a darlas. Para quien aprende español, esa combinación es muy generosa.
Los verbos van en primera persona y casi siempre en presente, los sustantivos son los de cualquier casa —día, noche, cara, mar, cielo, ciudad— y la frase va lo bastante despacio como para que las palabras sobrevivan a la melodía, algo que no se puede decir de todos los éxitos.