Viva la Vida
de Coldplay
Cómo estudiar esta canción
La carta de «Viva la Vida» se compone de 86 entradas de estudio de nivel B2: 39 palabras en inglés, 11 adjetivos y 36 formas verbales. Empieza por world, seas y word: con esas, la mayoría de los versos dejan de ser adivinanza. Esta canción se apoya en los verbos: 36 formas distintas frente a 11 adjetivos, así que el trabajo está en la conjugación. A este nivel las palabras sueltas no son el problema: lo que cuesta es cómo se combinan.
Las palabras de esta canción, en varios idiomas
Todas las palabras de abajo salen de esta canción y las hemos traducido nosotros. Aquí no hay letra: son las palabras sueltas que necesitas para seguirla.
Vocabulario
| EN | ES | IT | FR | PT | NL | DE |
|---|---|---|---|---|---|---|
| world | mundo | mondo | monde | mundo |
Qué te enseña esta canción
Nivel · B2
- Palabras de vocabulario
- 39
- Adjetivos
- 11
- Combos
- 9
- Expresiones
- 10
- Formas verbales
- 36
- Preguntas del quiz
- 35
Contexto
Sobre la canción
«Viva la Vida» es el tema que da título al cuarto álbum de estudio de Coldplay, «Viva la Vida or Death and All His Friends», publicado en junio de 2008, y fue su segundo sencillo. Salió el 25 de mayo de 2008, unas semanas antes que el disco, y se convirtió enseguida en la canción de más éxito que el grupo había grabado nunca. La produjeron Brian Eno junto a Markus Dravs, Rik Simpson y Jon Hopkins, un equipo que alejó al grupo del sonido de guitarra y piano de sus discos anteriores hacia algo más orquestal y con más color.
El título está en español y significa lo que parece. Chris Martin lo tomó del último cuadro de la pintora mexicana Frida Kahlo, un bodegón de sandías en el que escribió esas palabras poco antes de morir, en 1954. Martin vio el cuadro durante una visita al museo de Frida Kahlo en México y le impresionó la idea de una artista que había sufrido tanto celebrando la vida al final de la suya. Las palabras en español no aparecen en la letra: funcionan como un marco para toda la canción.
La letra la cuenta un rey que ha perdido el trono. Recuerda una época en la que todo le obedecía y la compara con su vida actual de hombre corriente en las calles de la ciudad que antes dominaba. Por el camino mezcla imágenes de épocas muy distintas —soldados romanos, campanas en Jerusalén, misioneros en tierras lejanas, una multitud que espera la revolución—, así que el rey no es ningún monarca real sino un símbolo del poder que parecía eterno y resultó frágil. Los últimos versos añaden un miedo religioso: el narrador sospecha que no será bien recibido en el cielo.
En lo musical, la canción se apoya en una figura repetida por una sección de cuerda, con arreglos del violinista Davide Rossi, sobre un ritmo firme de marcha, con timbales, un piano procesado digitalmente y el sonido de una campana de iglesia. Apenas hay guitarra solista, algo poco habitual en Coldplay por entonces. Esa mezcla de una secuencia de acordes sencilla con un sonido grande y ceremonial es lo que hizo que el estribillo fuera tan fácil de cantar para un estadio entero, y por eso la canción se sigue oyendo en campos de fútbol y conciertos de todo el mundo.