Iberia sumergida
Héroes del Silencio
Cómo estudiar esta canción
Aprender «Iberia sumergida» son 44 entradas de nivel B1: 24 palabras en español, 6 adjetivos y 14 formas verbales, todas sacadas de lo que dice la canción. Empieza por puños, rabia y juventud: con esas, la mayoría de los versos dejan de ser adivinanza. Esta canción se apoya en los verbos: 14 formas distintas frente a 6 adjetivos, así que el trabajo está en la conjugación. A este nivel ya te sonará parte de la lista; el resto es justo lo que cierra el hueco.
Las palabras de esta canción, en varios idiomas
Todas las palabras de abajo salen de esta canción y las hemos traducido nosotros. Aquí no hay letra: son las palabras sueltas que necesitas para seguirla.
Vocabulario
| ES | EN | IT | FR | PT | NL | DE |
|---|---|---|---|---|---|---|
| puños | fists | pugni | poings | punhos | vuisten | Fäuste |
| rabia | rage | rabbia | rage | raiva | woede | Wut |
| juventud | youth | giovinezza | jeunesse | juventude | jeugd | Jugend |
| ingenuidad | naivety | ingenuità | naïveté | ingenuidade |
Qué te enseña esta canción
Nivel · B1
- Palabras de vocabulario
- 24
- Adjetivos
- 6
- Combos
- 14
- Expresiones
- 5
- Formas verbales
- 14
- Preguntas del quiz
- 35
Contexto
Sobre la canción
«Iberia sumergida» es una canción del grupo de rock español Héroes del Silencio. Es la cuarta pista de «Avalancha», el cuarto y último disco de estudio de la banda, que EMI publicó el 18 de septiembre de 1995, y fue elegida como primer sencillo, enviado a las radios unas semanas antes de que el álbum llegara a las tiendas. La letra es del cantante, Enrique Bunbury, y la música del disco está firmada por todo el grupo. La versión de estudio dura algo más de cinco minutos.
Héroes del Silencio nació en Zaragoza en 1984, primero con el nombre de Zumo de Vidrio, y adoptó su nombre definitivo un año después. Su formación clásica era Enrique Bunbury a la voz, Juan Valdivia a la guitarra, Joaquín Cardiel al bajo y Pedro Andreu a la batería. Con discos como «El mar no cesa» (1988), «Senderos de traición» (1990) y «El espíritu del vino» (1993) se convirtió en uno de los grupos de rock español con más éxito de su época, y en uno de los muy pocos que llenaban salas también en Alemania, Suiza, Portugal y toda Latinoamérica cantando solo en castellano.
Para «Avalancha» la banda cambió su forma de trabajar. Las primeras maquetas se prepararon en un retiro del Pirineo, en Benasque, y en marzo de 1995 el grupo viajó a Los Ángeles para grabar en los estudios Soundcastle con el productor canadiense Bob Ezrin, conocido por sus trabajos con Pink Floyd, Kiss y Alice Cooper. El guitarrista Alan Boguslavsky entró oficialmente en el grupo con este disco. El resultado fue un sonido más duro y áspero que en los álbumes anteriores, con riffs potentes y una clara influencia de las bandas de grunge de principios de los noventa. «Iberia sumergida» es uno de los temas más pulidos de aquella grabación, con las guitarras en primer plano y un aire de rock clásico, y se reconoce desde los primeros segundos por la introducción de armónica, que toca el propio Bunbury.
El título merece una explicación. Iberia es el antiguo nombre de la península que comparten España y Portugal, y aquí representa a España. Según la Wikipedia en español, Bunbury escribió la canción cuando los escándalos de corrupción llenaban las noticias, y explicó que «sumergida» describía la situación caótica del país. Es una de las pocas canciones en las que su mensaje resulta tan directo. El cantante empieza el día enfadado, apretando los puños, con la energía rebelde de un chico joven. Dice que ser ingenuo disculpa a la gente cuando falla, pide a todos que den lo que saben y llama a la venganza un cachivache que no sirve para nada. En el estribillo reclama el país como su lugar y, al mismo tiempo, como algo que se le clava y le duele, una tierra que vive de habladurías secretas. Más adelante se dirige a alguien que hace preguntas que ya llevan dentro la respuesta, rechaza lo que opina la mayoría, con sus abrazos posesivos, y termina con una persona que no logra dormir y querría morirse durante una siesta. La canción habla del conformismo y de la corrupción política y económica sin nombrar a nadie.